8 de agosto de 1863: Demolición de las murallas de La Habana. Comienzo del proceso de urbanización en los espacios demolidos.

1874: Doña Josefa Pesta, marquesa viuda de Villalba, adquiere, a través de la Real Hacienda, un terreno ubicado en el entonces Solar No. 1, manzana 20, de la antigua muralla.

21 de febrero de 1879: El acaudalado Don Gregorio Palacios y Pérez, natural de Santander, firma contrato para construir un edificio en el terreno correspondiente al Solar No. 1, manzana 20, de la antigua muralla, comprado con anterioridad a la marquesa viuda de Villalba.

18 de febrero de 1881: Don Gregorio Palacios y Pérez demanda a los contratistas del inmueble debido a que estos no terminaron el edificio en el período de tiempo acordado.

1888 (finales): Culmina la querella entre Don Gregorio Palacios y Pérez y los contratistas. Queda terminado el inmueble con una distribución de tres plantas: la primera como tienda y almacén de tabacos, la segunda para viviendas y la tercera como hotel o casa de huéspedes.

1904: Fallece Don Gregorio Palacios y Pérez y deja la casa en herencia a su hermana.

1904: Fallece la hermana de Don Gregorio Palacios y Pérez. Adquieren el inmueble sus hijos.

1911 : El edificio se convierte en el hotel Gran Alcázar.

1933: El inmueble pasa a llamarse Hotel Saratoga.

Década de los años 30 a los 50: El Hotel Saratoga alcanza gran popularidad. Las guías turísticas de la época lo registran como uno de los mejores alojamientos de La Habana. La terraza del hotel, conocida como los Aires Libres, solía reunir durante sus tardes-noches lo mejor y más selecto del talento musical cubano. La marquesina del edificio fue sede de la emisora Radio García Serra, donde cantaron y tocaron en vivo importantes músicos de la Isla.

1935: Los escritores españoles Rafael Alberti y María Teresa León se hospedan en el Saratoga.

1947: La bailarina exótica norteamericana Patricia Schmidt, conocida por su nombre artístico Satira, se hospeda en el hotel. Durante su estancia en la capital asesina a tiros a su amante, también norteamericano.

Década del 60: El gobierno revolucionario interviene el inmueble. Comienza a funcionar como edificio de vecindad.

1998: La Dirección Provincial de Planificación Física y Arquitectura de Ciudad de La Habana incluye al Saratoga en la lista de hoteles importantes a restaurar para el desarrollo del turismo en la capital.

2001: Comienzan los trabajos de restauración y remodelación del inmueble, a manos del arquitecto Abiel San Miguel Estévez, proyectista general; la Empresa Mixta Hotel Saratoga Palace S.A., entidad inversionista, y la constructora Mercurio Restauración.

Noviembre de 2005: Reinauguración del Hotel Saratoga con categoría cinco estrellas plus.

2006: La importante revista británica de turismo Condé Nast Traveller UK, en su Lista Caliente del Año (The Hot List), otorga al Saratoga el número 24 entre los 60 nuevos mejores Hoteles del Mundo.

2008: La revista británica de turismo Condé Nast Traveller UK incluye al Saratoga en su Lista Dorada (Gold List) dentro de la categoría Mejor Hotel por Ambiente y Diseño (Best for Ambience & Design).

2009 y 2010: La revista británica de turismo Condé Nast Traveller UK ubica al Saratoga entre los 20 primeros dentro de la clasificación Mejores hoteles de América y el Caribe.

7 de abril de 2013: La cantante Beyoncé y su esposo, el productor y rapero Jay Z, se hospedan en el hotel con algunos miembros de la familia para celebrar su quinto aniversario de boda.

Marzo de 2016: La legendaria banda de rock The Rolling Stones se aloja en el hotel a propósito del concierto que ofrecieran el día 26 de marzo en la Ciudad Deportiva.

15 de agosto de 2016: La reina del pop, Madonna, se hospeda en el Saratoga acompañada de sus hijos, con motivo de su 58 cumpleaños.

7 de abril de 2017: Mohamed VI, rey de Marruecos, escoge el Saratoga para hospedarse con su esposa, hijos y séquito durante su estancia en La Habana.

Abril de 2017: El actor y cantante Will Smith se instala en el hotel a propósito del Día Internacional del Jazz.


A mediados del siglo XIX la muralla de La Habana comenzó a ser un estorbo para el desarrollo de la ciudad, cuya urbanización crecía aceleradamente. Después de varias solicitudes de derribo a la metrópoli, este finalmente tuvo lugar el 8 de agosto de 1863. A partir de entonces cobró auge una vertiginosa expansión constructiva a cargo, en mayor medida, de iniciativas privadas.


Doña Josefa Pesta, marquesa viuda de Villalba, adquirió los terrenos del hoy Hotel Saratoga en 1874, a través de la Real Hacienda. Tiempo después Don Gregorio Palacios y Pérez, natural de Santander y uno de los propietarios más ricos de La Habana, le compró el lote a la viuda por el precio de 17.700 pesos en oro español. Ya para el 21 de febrero de 1879, Don Gregorio establecía un contrato para construir en el Solar No. 1, manzana 20, correspondiente a los terrenos de la antigua y ya demolida muralla (actualmente calle Prado, esquina Dragones).


Don Gregorio pactó entonces la suma de 98.000 pesos en oro español para que, en el plazo de 15 meses, fuera construido un edificio en los terrenos adquiridos. El inmueble estaba a manos de los ingenieros don José Fermín de Musquiz y Callejas, natural de Cuba, y del barcelonés don Adolfo Suarí y Tolch.


Sin embargo, en 1881, vencido ya el plazo fijado de antemano, el edificio no estaba listo aún, por lo que el 18 de febrero de ese mismo año, don Gregorio puso una demanda a los contratistas para que terminaran la obra cuanto antes, dado que ya casi había pagado la totalidad de la suma acordada. Dicha petición terminaría siendo rechazada por los ingenieros, quienes reclamaron el pago de obras extras y algunos daños ocasionados durante la construcción del inmueble a causa de las exigencias del hacendado.


El pleito, finalmente, habría de durar hasta 1888, año en que al fin quedó concebida la obra como un edifico de tres plantas. La baja comprendía una tienda y un almacén de tabaco, así como zaguanes y escaleras de entrada a las cuatro viviendas que abarcaban la segunda. La tercera, por su parte, funcionaría entonces como un hotel o casa de huéspedes, con 43 habitaciones y un salón comedor.


El edificio responde el estilo “neoclásico libre”, que a finales del siglo XIX comenzó a hacerse popular entre las construcciones cubanas. A juzgar por el área que ocupa, el estilo y los materiales usados para su construcción (de primer orden para aquel momento), puede decirse con total certeza que constituyó una ambiciosa empresa dentro del marco arquitectónico colonial cubano.


Don Gregorio, su primer dueño, falleció en 1904. Dado que su hermana y heredera murió también ese mismo año, el inmueble pasó a manos de sus sobrinos, quienes vivían en la ciudad española de Santander. A partir de entonces, es probable que estos hubiesen arrendado el edificio a alguna otra persona, quien finalmente lo convirtió en hotel. Su primer nombre, a juzgar por una publicación del Diario de la Marina de 1911, fue Gran Alcázar Hotel.


En realidad, el primer Hotel Saratoga estuvo emplazado en la calle Monte y se corresponde con el edificio que en la actualidad ocupa el Hotel Isla de Cuba. No fue hasta 1933 que el Gran Alcázar cambió de nombre para tomar el de Saratoga.


En la década del 30 del siglo pasado, el edificio, ya entendido como Hotel Saratoga, gozó de gran popularidad. Ya para 1935 las principales guías turísticas lo registraban como uno de los más importantes de La Habana. Además de los excelentes servicios gastronómicos que brindaba, su fama venía dada principalmente por su estratégica locación. Dada su cercanía con el Capitolio Nacional, el inmueble era visitado diariamente por políticos y demás personalidades influyentes del gobierno.


Por otra parte, su creciente popularidad se sustentaba también en las diferentes actividades recreativas que tenían lugar en su terraza, conocida como los Aires Libres del Saratoga. En este lugar se reunían los grupos musicales más selectos de la época, entre ellos la orquesta Anacaona, primera agrupación cubana y latinoamericana compuesta en su totalidad por féminas.


Asimismo, la marquesina del hotel fue sede durante más de 20 años de la emisora Radio García Serra, por donde desfilaron en su momento algunas de las voces más representativas de la canción cubana, como Celia Cruz, Elena Burke y el Trío Matamoros. Además, y a manera de dato curioso, fue justamente en esta emisora donde se estrenó por vez primera el ahora clásico Dos Gardenias, interpretada en el piano por su compositora, Isolina Carrillo, y cantada por Daniel Santos.


De igual manera, durante dicho período frecuentaron y se alojaron en el hotel reconocidas personalidades internacionales, como por ejemplo los escritores españoles Rafael Alberti y María Teresa León, en 1935, o Patricia Schmidt, bailarina exótica norteamericana conocida como Satira, quien en 1947, durante una estancia en la capital cubana, asesinó a tiros a su amante.


El Hotel Saratoga mantuvo su popularidad y vitalidad hasta los años 60, cuando fue intervenido por el gobierno revolucionario. A partir de entonces comenzó a funcionar como edificio de vecindad, hasta quedar finalmente desocupado, años después, dadas las deplorables condiciones de deterioro que alcanzó.


No fue hasta 1998 que la Dirección Provincial de Planificación Física y Arquitectura de Ciudad de La Habana tuvo en cuenta al Saratoga dentro de su propuesta de rescate de edificios y hoteles importantes para el desarrollo del turismo en la capital. Este sobresalía no solo por su riqueza arquitectónica, sino por estar emplazado a pocos metros del icónico Capitolio Nacional y por encontrarse ubicado, además, frente por frente a la patrimonial Fuente de la India o Noble Habana y al Parque de la Fraternidad.


Fue en 2001 cuando comenzaron las labores de restauración y remodelación del inmueble, lideradas por el arquitecto Abiel San Miguel Estévez, proyectista general; la Empresa Mixta Hotel Saratoga Palace S.A., entidad inversionista, y la constructora Mercurio Restauración.


Dado el nivel de deterioro de la construcción no fue posible recuperar nada de su estructura interior. En cambio, fue necesario diseñarle una nueva, aunque se mantuvo, eso sí, la fachada original, a la que se agregaron dos nuevos niveles que mantuvieron el criterio de diseño del resto de la edificación, a excepción de las rejas y balcones.


En noviembre de 2005 quedó inaugurado el nuevo Hotel Saratoga, cuya obra constructiva tuvo un costo de inversión de aproximadamente 25 millones de dólares. Con categoría cinco estrellas plus, el hotel cuenta con 96 habitaciones, dos bares, dos restaurantes y una piscina, así como servicio de parqueo, recepción las 24 horas del día, conserjería, renta de autos, wi-fi gratis, centro de negocios, servicio de niñeras, spa con servicio de masajes y baños de vapor.


Por otra parte, la decoración tiene un aire casual. Cada espacio interior ha sido personalizado al punto de que ninguna habitación es igual a otra, ya sea por los muebles, los colores o los propios materiales utilizados.


De igual modo, otro de los grandes atractivos del hotel es su piscina. Ubicada en la terraza del octavo piso, ofrece no solo la posibilidad de un rato fresco y placentero, sino también una vista casi panorámica de la capital cubana, que comprende La Habana Vieja, la bahía y retazos del mar Caribe.


El Hotel Saratoga ha sido distinguido en varias ocasiones por la prestigiosa revista británica Condé Nast Traveller UK, una de las publicaciones turísticas especializadas más importantes a nivel mundial. Apenas un año después de su reinauguración fue posicionado en la Lista caliente del año (The Hot List), ocupando el número 24 entre los 60 nuevos mejores Hoteles del Mundo. En 2008, asimismo, fue incluido en la Lista Dorada (Gold List) dentro de la categoría Mejor Hotel por Ambiente y Diseño (Best for Ambience & Design), mientras que en 2009 y 2010 estuvo entre los 20 primeros en la clasificación Mejores hoteles de América y el Caribe.


Hotel Saratoga Desde su reinauguración en 2005, reconocidas personalidades internacionales han visitado el hotel, entre ellos la cantante Beyoncé, su esposo, el productor y rapero Jay Z; y algunos miembros de la familia, quienes se hospedaron aquí en abril de 2013 para celebrar el quinto aniversario de bodas de la pareja. En marzo de 2016, apenas tres años después, le llegaría el turno a los miembros de la legendaria banda de rock n’ roll The Rolling Stones, quienes se alojaron en el Saratoga a propósito del concierto que ofrecieran el 26 de ese propio mes en la Ciudad Deportiva. Tan solo cinco meses más tarde, en agosto 15, la reina del pop, Madonna, lo escogió para festejar su cumpleaños 58 en compañía de sus hijos. Más para acá, el 7 de abril de 2017, Mohamed VI, rey de Marruecos, se decidió también por la clase y comodidad del Saratoga, donde terminaría hospedándose con esposa, hijos y séquito durante una estancia en La Habana. Justo a finales de ese mes, el actor y cantante norteamericano Will Smith se instaló acá, a propósito del Día Internacional del Jazz, evento en el que tomó parte como presentador.